viernes, 18 de abril de 2014

GESTION AMBIENTAL


Introducción

Se denomina gestión ambiental o gestión del medio ambiente al conjunto de diligencias destinadas o pertinentes al manejo integral del sistema ambiental, fundamentado en el concepto de sostenibilldad[1] o sustentabilidad[2], como estrategia para conducir coherentemente toda actividad antrópica[3]  coexistiendo con el medio ambiente bajo principios de prevención[4], precaución[5] y responsabilidad.

El propósito de su estudio es llevar a cabo el ejercicio de esos principios, para luego aplicarlos en procesos o actividades, que para lograrlos requieren previamente planear o determinar:

  • La disposición de los recursos y estructuras necesarias para el efecto.
  • La coordinación de sus actividades (y correspondientes interacciones).
  • La rendición de cuentas a todo agente interesado por los efectos ulteriores.
Este conjunto de trámites son de carácter ejecutivo y su tendencia siempre será la de resolver de la manera más justa y adecuada situaciones que involucren el medio ambiente, responde al "cómo hay que hacer" para conseguir lo planteado por usufructuar de nuestro entorno respetándolo conjugándose así los legítimos derecho a nuestro progreso pero de manera sostenible, preservando el sustento básico para no comprometer el de futuras generaciones, consiguiendo por lo tanto un equilibrio entre:
  • El desarrollo económico.
  • El crecimiento demográfico
  • Explotación racional del entorno
  • Protección y conservación del ambiente
Abarca un concepto integrador superior al del manejo ambiental, no sólo están las acciones a ejecutarse por la parte operativa, sino también las directrices, lineamientos y políticas formuladas desde los entes rectores, que terminan mediando su puesta en marcha.



[1] Sostenibilidad: En arquitectura ecológica, se define como sostenibilidad a la relación sistemática, perdurable  y productiva entre sociedad economía y medioambiente en permanente equilibrio entre las especies y los recursos de su entorno, explotando por debajo del límite de renovación del mismo.

Desde la perspectiva de la prosperidad humana y según el Informe Brundtland de 1987, la sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades de la actual generación sin sacrificar la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades.

El principio de sostenibilidad está basado en 2 conceptos básicos:
·La ciencia de la sostenibilidad y la ciencia ambiental
·Acuerdos y protocolos conseguidos a partir de reuniones denominadas “Cumbres de la tierra”

Su área de estudio maneja varios niveles de organización económica, cultural, social y ambiental. Se enfoca desde la SOSTENIBILIDAD TOTAL del planeta a la SOSTENIBILIDAD ESPECIFICA de sectores económicos, países, municipios, barrios, casas individuales; bienes y servicios, ocupaciones, estilos de vida, etc. En resumen puede incluir el total de las actividades humanas y biológicas o partes especializadas de ellas.

La medición cuantitativa de la sostenibilidad va en función del manejo ambiental y de metodologías que se desarrollen a partir de este. Algunas de las mejores medidas en el presente son: el Triple resultado, el Índice de Desempeño Ambiental y el Índice de Sostenibilidad Ambiental.

Los resultados que se obtienen, determinan las características típicas de un ecosistema saludable que proporciona bienes y servicios a los seres humanos y a otros organismos, que se desarrollar con un mínimo del impacto humano negativo y procurando potenciar el uso eficiente del ecosistema y de sus recursos, concluyendo en dos factores fundamentales:
·Manejo ambiental.
·Manejo del consumo de recursos

[2] Sustentabilidad El término "Sustentable" implica algo que se puede sustentar que se puede mantener por sí mismo. En Arquitectura ecológica, un proceso sustentable es aquel que se puede mantenerse en el tiempo por sí mismo, sin ayuda exterior y sin que se produzca la escasez de los recursos existentes.

El desarrollo sustentable, por lo tanto, permite satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras. Esto quiere decir que las actividades económicas basadas en la explotación del petróleo, por citar un ejemplo, no son sustentables ya que el petróleo es un bien no renovable que se agotará tarde o temprano y que causa daños al medio ambiente.

De esta manera, gracias a este tipo de desarrollo lo que consigue son dos cosas fundamentales. Por un lado, se apuesta de manera contundente por proteger el entorno natural que nos rodea; y por otro, lo que se hace es lograr una mejor calidad de vida para los ciudadanos.

En este sentido, cobran especial protagonismo las llamadas energías renovables o verdes. Las mismas son aquellas que se obtienen a través de fuentes naturales que tienen la particularidad de que no pueden agotarse.

Energías como por ejemplo:
Solar, que capta parte de la radiación solar que ingresa a nuestra atmosfera para poder generar electricidad a través de dispositivos tales como los paneles solares.
Eólica. Es aquella que se genera mediante la fuerza del viento.
Hidráulica. En su caso, la energía se crea gracias a los saltos de agua de ríos.
Marina. Muy relacionada con la anterior está esta que se sustenta en las olas y las mareas que surgen en los distintos mares.

La Geotérmica o Solar Térmica son otros de los tipos de energías verdes existentes que se han convertido en pilar fundamental de las distintas iniciativas que se llevan a cabo a lo largo y ancho de todo el mundo para alcanzar la tan ansiada sostenibilidad medioambiental. Todas ellas están experimentado grandes crecimientos pues hasta en el ámbito más doméstico se hace uso de las mismas.
El desarrollo sustentable debe considerar en lo sucesivo, el aspecto económico (la creación de riqueza en todos los sectores), el aspecto social (al tener en cuenta las consecuencias de la actividad económica en la sociedad en general) y el aspecto ambiental (la actividad económica debe ser compatible con la preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas).

Para lograr el desarrollo sustentable, los recursos renovables no deben utilizarse a un ritmo superior al de su generación, mientras que los recursos no renovables deben usarse con moderación hasta que puedan ser reemplazados por recursos renovables. La generación de contaminantes, por otra parte, tiene que atender las posibilidades de reciclaje y de absorción por parte del medio ambiente.

[3] Antrópico: La Real Academia Española le ha dado carta de identidad a la palabra, y la define, en su acepción humana, como la “capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.”  Claro está, hay tiempo y espacio para refinarla. Mientras tanto, nos regocijamos por su entrada al mundo de la RAE

[4] Prevención: Principio de prevención riesgo cierto, daño dudoso, características:
·Obligación del sujeto internacional de adoptar previsiones, atento a la certeza científica sobre los riesgos que entraña la actividad.
·Obligación de actuar de modo proporcional a las fuerzas en juego para evitar daños transfronterizos
·Imposición de restricciones o prohibiciones a las actividades bajo jurisdicción del sujeto internacional
·Obligación fundada, básicamente, en el derecho internacional general
  
[5] Precaución: Principio de precaución, Riesgo dudoso, características:
·Conveniencia, pero no “obligación”, de adoptar previsiones por parte del sujeto internacional dada la falta de certeza científica sobre si la actividad entraña riesgo aplicación del principio como exigencia del Derecho internacional sólo si la obligación emerge de un compromiso internacional en vigor.
·Adopción de medidas en base al arbitrio del sujeto internacional, en ejercicio de convicciones de razonabilidad, criterios de previsión y de grado de riesgo admitido para las actividades bajo su jurisdicción.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario