Introducción
Se denomina gestión ambiental o gestión del medio ambiente
al conjunto de diligencias destinadas o pertinentes al manejo integral del
sistema ambiental, fundamentado en el concepto de sostenibilldad[1]
o sustentabilidad[2], como
estrategia para conducir coherentemente toda actividad antrópica[3]
coexistiendo con el medio ambiente bajo
principios de prevención[4],
precaución[5]
y responsabilidad.
El propósito de su estudio es llevar a cabo el ejercicio de
esos principios, para luego aplicarlos en procesos o actividades,
que para lograrlos requieren previamente planear o determinar:
- La disposición de los recursos y estructuras necesarias para el efecto.
- La coordinación de sus actividades (y correspondientes interacciones).
- La rendición de cuentas a todo agente interesado por los efectos ulteriores.
Este conjunto de trámites son de carácter ejecutivo y su tendencia siempre será la de resolver de la manera más justa y adecuada situaciones que involucren el medio ambiente, responde al "cómo hay que hacer" para conseguir lo planteado por usufructuar de nuestro entorno respetándolo conjugándose así los legítimos derecho a nuestro progreso pero de manera sostenible, preservando el sustento básico para no comprometer el de futuras generaciones, consiguiendo por lo tanto un equilibrio entre:
- El desarrollo económico.
- El crecimiento demográfico
- Explotación racional del entorno
- Protección y conservación del ambiente
Abarca un concepto integrador superior al del manejo ambiental, no sólo están las acciones a ejecutarse por la parte operativa, sino también las directrices, lineamientos y políticas formuladas desde los entes rectores, que terminan mediando su puesta en marcha.
[1] Sostenibilidad: En arquitectura ecológica, se
define como sostenibilidad a la relación sistemática, perdurable y productiva entre sociedad economía y
medioambiente en permanente equilibrio entre las especies y los recursos de su
entorno, explotando por debajo del límite de renovación del mismo.
Desde la perspectiva de la prosperidad humana y según
el Informe Brundtland de 1987, la sostenibilidad consiste en satisfacer las
necesidades de la actual generación sin sacrificar la capacidad de futuras
generaciones de satisfacer sus propias necesidades.
El principio de sostenibilidad está basado en 2
conceptos básicos:
·La ciencia de la sostenibilidad y la ciencia ambiental
·Acuerdos y protocolos conseguidos a partir de reuniones
denominadas “Cumbres de la tierra”
Su área de estudio maneja varios niveles de
organización económica, cultural, social y ambiental. Se enfoca desde la
SOSTENIBILIDAD TOTAL del planeta a la SOSTENIBILIDAD ESPECIFICA de sectores
económicos, países, municipios, barrios, casas individuales; bienes y
servicios, ocupaciones, estilos de vida, etc. En resumen puede incluir el total
de las actividades humanas y biológicas o partes especializadas de ellas.
La medición cuantitativa de la sostenibilidad va en
función del manejo ambiental y de metodologías que se desarrollen a partir de
este. Algunas de las mejores medidas en el presente son: el Triple resultado,
el Índice de Desempeño Ambiental y el Índice de Sostenibilidad Ambiental.
Los resultados que se obtienen, determinan las
características típicas de un ecosistema saludable que proporciona bienes y
servicios a los seres humanos y a otros organismos, que se desarrollar con un
mínimo del impacto humano negativo y procurando potenciar el uso eficiente del
ecosistema y de sus recursos, concluyendo en dos factores fundamentales:
·Manejo ambiental.
·Manejo del consumo de recursos
[2] Sustentabilidad El término "Sustentable"
implica algo que se puede sustentar que se puede mantener por sí mismo. En
Arquitectura ecológica, un proceso sustentable es aquel que se puede mantenerse
en el tiempo por sí mismo, sin ayuda exterior y sin que se produzca la escasez
de los recursos existentes.
El desarrollo sustentable, por lo tanto, permite
satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las posibilidades de las
generaciones futuras. Esto quiere decir que las actividades económicas basadas
en la explotación del petróleo, por citar un ejemplo, no son sustentables ya
que el petróleo es un bien no renovable que se agotará tarde o temprano y que
causa daños al medio ambiente.
De esta manera, gracias a este tipo de desarrollo lo
que consigue son dos cosas fundamentales. Por un lado, se apuesta de manera
contundente por proteger el entorno natural que nos rodea; y por otro, lo que
se hace es lograr una mejor calidad de vida para los ciudadanos.
En este sentido, cobran especial protagonismo las
llamadas energías renovables o verdes. Las mismas son aquellas que se obtienen
a través de fuentes naturales que tienen la particularidad de que no pueden
agotarse.
Energías como por ejemplo:
Solar, que capta parte de la radiación solar que
ingresa a nuestra atmosfera para poder generar electricidad a través de
dispositivos tales como los paneles solares.
Eólica. Es aquella que se genera mediante la fuerza del
viento.
Hidráulica. En su caso, la energía se crea gracias a
los saltos de agua de ríos.
Marina. Muy relacionada con la anterior está esta que
se sustenta en las olas y las mareas que surgen en los distintos mares.
La Geotérmica o Solar Térmica son otros de los tipos de
energías verdes existentes que se han convertido en pilar fundamental de las
distintas iniciativas que se llevan a cabo a lo largo y ancho de todo el mundo
para alcanzar la tan ansiada sostenibilidad medioambiental. Todas ellas están
experimentado grandes crecimientos pues hasta en el ámbito más doméstico se
hace uso de las mismas.
El desarrollo sustentable debe considerar en lo
sucesivo, el aspecto económico (la creación de riqueza en todos los sectores),
el aspecto social (al tener en cuenta las consecuencias de la actividad
económica en la sociedad en general) y el aspecto ambiental (la actividad
económica debe ser compatible con la preservación de la biodiversidad y de los
ecosistemas).
Para lograr el desarrollo sustentable, los recursos
renovables no deben utilizarse a un ritmo superior al de su generación,
mientras que los recursos no renovables deben usarse con moderación hasta que
puedan ser reemplazados por recursos renovables. La generación de
contaminantes, por otra parte, tiene que atender las posibilidades de reciclaje
y de absorción por parte del medio ambiente.
[3] Antrópico: La Real Academia Española le ha dado
carta de identidad a la palabra, y la define, en su acepción humana, como la
“capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse
a ellas.” Claro está, hay tiempo y
espacio para refinarla. Mientras tanto, nos regocijamos por su entrada al mundo
de la RAE
[4] Prevención: Principio de prevención riesgo cierto,
daño dudoso, características:
·Obligación
del sujeto internacional de adoptar previsiones, atento a la certeza científica
sobre los riesgos que entraña la actividad.
·Obligación
de actuar de modo proporcional a las fuerzas en juego para evitar daños
transfronterizos
·Imposición
de restricciones o prohibiciones a las actividades bajo jurisdicción del sujeto
internacional
·Obligación
fundada, básicamente, en el derecho internacional general
[5] Precaución: Principio de precaución, Riesgo dudoso,
características:
·Conveniencia,
pero no “obligación”, de adoptar previsiones por parte del sujeto internacional
dada la falta de certeza científica sobre si la actividad entraña riesgo
aplicación del principio como exigencia del Derecho internacional sólo si la
obligación emerge de un compromiso internacional en vigor.
·Adopción
de medidas en base al arbitrio del sujeto internacional, en ejercicio de
convicciones de razonabilidad, criterios de previsión y de grado de riesgo
admitido para las actividades bajo su jurisdicción.

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